Durante los meses previos a la boda iremos conociendo vuestra historia.
No para hacer fotografías bonitas sin más.
Sino para entender quiénes sois, qué personas son importantes para vosotros y qué cosas merecen ser recordadas.
Porque si no conozco vuestra historia, sería imposible mirar vuestra boda con la misma atención con la que vosotros la viviréis.
El día de la boda estaremos desde mucho antes de que empiece todo.
Llegaremos cuando todavía se está construyendo la historia.
Y nos iremos cuando sintamos que ya no queda nada importante por contar.
No solo hacemos fotografías.
Os acompañamos, os ayudamos cuando lo necesitáis y os guiamos cuando hace falta.
Pero, sobre todo, buscamos que podáis vivir vuestro día sin estar pendientes de la cámara.
Cuando sentimos que la historia está completa, ahí termina nuestro trabajo.
Bueno… casi.
Después de la boda recibiréis una pequeña selección de fotografías para volver a sentir las primeras emociones y compartirlas con vuestra familia y amigos.
Unas semanas después tendréis vuestra historia completa en una galería online cuidada, desde la que podréis verla, descargarla y compartirla.
Y la entrega también queremos hacerla especial. Porque una historia así merece mucho más que una carpeta llena de fotografías.
Y si vuestra historia también tiene voz…
Algunas emociones no solo se recuerdan con imágenes.
También con sonidos.
Por eso recibiréis un slideshow cinematográfico donde las fotografías volverán a encontrarse con las voces de vuestro día: las palabras de un discurso, las risas de vuestros amigos, los aplausos, o ese instante que solo vuelve a sentirse cuando puedes escucharlo otra vez.
Porque algunas historias no solo se recuerdan con la vista.
También con la voz.