Una boda hoy en día no es solo una tradición ni un solo ‘sí quiero’.
Es un día que va mucho más allá: con un cúmulo de emociones que se cruzan sin orden ni previos avisos, donde todo ocurre a la vez y demasiado deprisa.
La mayoría de cosas pasan sin que nadie se detenga a mirarlas dos veces: miradas que apenas duran un segundo, palabras que se pierden entre lágrimas, abrazos que duran más de lo normal.
Y tú decides si todo eso se queda solo en imágenes… o si podrás volver a vivirlo con los cinco sentidos.