Así que dime qué te parece esta idea:
Imagina que, cuando todo pase, no solo tengas fotografías, sino también la tranquilidad de haber sido tú en todo momento.
Porque tu boda es el momento en el que más tienes que ser tú.
Y después descubrir todos esos instantes que nunca llegastes a ver.
Porque, junto con los recuerdos que guardarás en tu memoria, construirán una historia completa.
Una historia capaz de ponerte la piel de gallina.