Así que dime qué te parece esta idea:
Imagina que, cuando todo pase, no solo tengas fotografías, sino también la tranquilidad de haber sido tú en todo momento.
Porque tu boda es el momento en el que más tienes que ser tú.
Precisamente por eso, no espero que hagas nada diferente a lo que harías si no hubiera una cámara.
Mi forma de trabajar consiste en observar, anticiparme y estar donde suceden las cosas. Si en algún momento necesitas que te guíe, estaré ahí. Y el resto, simplemente, lo dejamos fluir.
No busco únicamente los grandes momentos.
También busco todo aquello que sucede entre ellos.
Para que, cuando vuelvas a ver tus fotografías, puedas ver con más claridad todos esos momentos que, en tu cabeza, serán increíbles y descubrir, además, todos aquellos que nunca pudiste ver.
Porque esos también forman parte de tu historia.