Boda de fin de semana de Ariel & Rafa en Valencia

Y esto era lo que todos habían venido a celebrar
Hay bodas que empiezan mucho antes de la ceremonia.
La de Ariel y Rafa fue una de ellas.
Antes de llegar al Hotel Balneario Las Arenas hubo una preboda entre la Albufera y El Saler, una fiesta previa junto al mar y tiempo para que familiares y amigos que llegaban desde distintos lugares empezaran a encontrarse.
Y precisamente por eso tenía sentido contar su boda desde el principio.
Ariel y Rafa celebrando su entrada triunfal al banquete de su boda de fin de semana en el Hotel Las Arenas de Valencia.

PREBODA EN VALENCIA

Entre la Albufera y El Saler, las primeras fotografías de una familia
Hay sesiones de preboda que son algo más que unas fotografías de pareja.
La de Ariel y Rafa fue una de ellas.
Elegimos dos lugares muy diferentes de Valencia: la Albufera, con sus barcas tradicionales y ese paisaje tan característico, y la playa de El Saler, donde continuaríamos la sesión aprovechando la luz del final de la tarde.
Pero esta preboda tenía además algo especial.
No estaban solos.
El hijo de Ariel vino con nosotros y aquellas terminaron siendo también sus primeras fotografías juntos como familia.
Empezamos en la Albufera, subimos a una de las barcas y dejamos que el paseo hiciera su trabajo. Después nos fuimos hasta El Saler.
Mi asistente nos acompañó durante la sesión, ayudándome con la luz cuando hacía falta.
Sin prisas.
Fotografías, conversaciones y tiempo para conocernos antes de que llegara la boda.
Y cuando terminamos, nos fuimos a tomar algo.
Porque para mí una preboda también sirve para eso.
Para que cuando llegue el día de la boda ya no seamos unos desconocidos con una cámara de por medio.
Ariel y Rafa paseando por la playa de El Saler durante su preboda en Valencia

LA FIESTA PREVIA EN VALENCIA

Antes de la boda había que recibir a todos los que habían venido para celebrarla
Al día siguiente la historia cambió de escenario.
Nos encontramos en Destino 66, junto al paseo marítimo de Valencia.
Esta vez ya no se trataba solamente de Ariel y Rafa.
Empezaban a aparecer las personas que formarían parte de todo lo que vendría después.
Familiares, amigos y gente que había recorrido muchos kilómetros para estar allí. Parte de la familia de Ariel había llegado desde Estados Unidos.
Abrazos de esos que solo aparecen cuando llevas demasiado tiempo sin ver a alguien, conversaciones que se cruzaban de una mesa a otra y las primeras copas de un fin de semana que no había hecho más que empezar.
Yo podía ir conociendo también a muchas de las personas que al día siguiente estarían alrededor de Ariel y Rafa.
Y eso, aunque pueda parecer un detalle, cambia mucho la manera de fotografiar una boda.
Porque cuando llega el día siguiente ya sabes un poco mejor quién es quién.
Y empiezas a entender dónde pueden estar algunas de las historias.
Ariel y Rafa celebrando con sus invitados durante la fiesta previa a su boda en Valencia

Y ENTONCES LLEGÓ LA BODA

Hotel Balneario Las Arenas, Valencia
El sábado llegó la boda.
Y después de dos días compartiendo tiempo con ellos y con buena parte de sus invitados, todo resultaba diferente.
Ya conocía a Ariel y Rafa.
Pero también empezaba a conocer a la gente que los rodeaba.
Y eso es precisamente lo interesante de fotografiar una historia durante varios días.
El día comenzó con Rafa.
Se preparó acompañado de su padre, su hermana y el hijo de Ariel.
Mientras tanto, Ariel tenía bastante claro cómo quería vivir sus preparativos.
No necesitaba fotografías del maquillaje ni de la peluquería.
Prefería que llegara cuando ya estuviera preparada.
Así que empezamos directamente con ella vestida, rodeada de sus damas de honor y de las personas que quería tener cerca en aquellos últimos minutos antes de salir.
Y entonces apareció su hijo.
Con el ramo.
Hay momentos que no necesitan demasiadas instrucciones.
Solo estar allí.
Rafa acompañado por familiares antes de la ceremonia de su boda en el Hotel Balneario Las Arenas
Ariel caminando con su padre y su hijo antes de la ceremonia en el Hotel Balneario Las Arenas
Ariel y Rafa intercambiando las alianzas durante su boda en el Hotel Balneario Las Arenas
La ceremonia se celebró en los jardines del Hotel Balneario Las Arenas.
Y para entonces ya estaban todos.
Las personas que la noche anterior se abrazaban junto al paseo marítimo ocupaban ahora sus sitios esperando a Ariel y Rafa.
Hubo discursos.
Hubo lágrimas.
Pero, sobre todo, hubo muchas risas.
Y antes de que llegaran los votos apareció otra sorpresa.
Un amigo de Rafa, cantante de Bombay, se levantó para cantar.
Durante unos minutos aquello dejó de parecer una ceremonia convencional.
Y después llegaron los votos.
Ariel y Rafa estaban allí para casarse.
Pero alrededor de ellos ocurrían muchas más cosas.
Miradas entre familiares, amigos intentando contener las lágrimas, otros incapaces de hacerlo y pequeñas reacciones que ellos difícilmente podían ver mientras estaban viviendo su propia ceremonia.
Y ahí es donde para mí empieza otra parte de la historia.
Porque mientras ellos miraban hacia delante, yo podía mirar también hacia los lados.
Ariel y Rafa celebrando su entrada triunfal al banquete de su boda de fin de semana en el Hotel Las Arenas de Valencia.
Después de la ceremonia llegó el cóctel.
Abrazos, conversaciones, copas y toda esa gente que había venido para estar con ellos.
Hasta que llegó el momento de entrar al salón.
Y aquello no fue precisamente una entrada discreta.
Ariel y Rafa entraron con prácticamente todos sus invitados de pie, las servilletas agitándose por encima de las cabezas y el salón convertido durante unos minutos en una celebración difícil de controlar.
Exactamente como tenía que ser.
A partir de ahí ya no quedaba demasiado que organizar.
Solo disfrutar.
Y para mí, seguir mirando.
No solamente a Ariel y Rafa.
También a sus padres, a sus amigos, a quienes habían venido desde lejos y a todas esas pequeñas historias que estaban ocurriendo mientras ellos estaban ocupados viviendo la suya.
Porque después de una preboda, una fiesta previa y una boda, lo que queda no son tres sesiones diferentes.
Queda una sola historia.
La suya.
Rafa celebrando con sus amigos durante la fiesta de su boda en el Hotel Balneario Las Arenas