Boda de Bonito & Netti en Korneuburg, Austria

Nuestros caminos se cruzaron en Fuerteventura. Años después, volvieron a encontrarse en Austria.
El si quiero de un novio en la ceremonia en Viena
Esta historia, curiosamente, no empezó en Austria.
Empezó muchos kilómetros más al sur.
En Fuerteventura.
Bonito es DJ y nuestros caminos se cruzaron cuando vino a la isla para grabar algunos de sus vídeos musicales.
Años después llegó un mensaje bastante diferente.
Se casaba con Netti.
Y quería que fuera yo quien fotografiara su boda.
Así terminé viajando desde Fuerteventura hasta Austria para volver a encontrarme con él, esta vez sin un videoclip de por medio.
Bonito y Netti no querían fotografías de los preparativos, así que empezamos directamente con la ceremonia en el Ayuntamiento de Korneuburg.
Y nada más llegar quedó claro que aquella boda iba a tener una personalidad muy particular.
Los novios y prácticamente todos sus invitados habían acudido vestidos con la indumentaria tradicional austríaca.
El edificio histórico, la ceremonia y la propia forma en la que habían decidido vestirse creaban una atmósfera que no necesitaba demasiado más.
Solo había que estar atento.
Precisamente de uno de aquellos momentos salió una fotografía de Bonito durante el “sí, quiero” que posteriormente obtuvo el segundo puesto en la categoría de fotografía en blanco y negro de International Wedding Photographer of the Year (IWPOTY).
Pero curiosamente, uno de los recuerdos que más guardo de aquella boda no tiene que ver con ningún premio.
Después de la ceremonia nos trasladamos a un viñedo cercano para la cena y la celebración.
Cuando llegó el momento de sentarnos, descubrí algo que no esperaba.
Bonito y Netti me habían reservado un sitio en su propia mesa, junto a ellos, sus familiares y sus amigos más cercanos.
Después de todos los kilómetros recorridos desde Fuerteventura hasta Austria, aquel pequeño gesto significó mucho más de lo que probablemente imaginaban.
Y después llegó la fiesta.
De esa parte no vais a encontrar fotografías aquí.
No porque no existan.
Todo lo contrario.
Simplemente pertenecen a Bonito, Netti y a las personas que estuvieron allí.
Solo diré que fue una auténtica locura.
Y que cada kilómetro recorrido hasta Austria había merecido la pena.
Fotógrafo de bodas de fin de semana en España